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Full text of "Cd E 04"

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Volumen trimestral 


AN 


Septiembre 2007, Año 2, N* 4 


cuadernosdeeducacionOgmail.com 


A 






| se 
A 


A A A 





Editorial 





El último movimiento de 
la Universidad de Valparaiso 
de mayo y junio del 2007 fue 
histórico. Esta no es una 
frase retórica pues alude a 
que este paro, por la 
inteligencia con que fue 
llcvado a cabo, logró dar un 
vuelco, que esperamos sea 
definitivo y se extienda a 
otras universidades, en la 
forma como la gestión y 
gobierno universitario 
chilenos han sido llevados 
desde la dictadura hasta 
ahora. El resultado era que 
bajo la norma dictaminada 
por la antigua LOCE se 
calcaba y repetia el patrón 
autoritario estatal en el plano 
de la educación superior. Es 
decir, autoridades uniper- 
sonales absolutas, organis- 
mos colegiados casi sin poder 


decisión, y una comunidad 
universitaria en la práctica 
inexistente como instancia de 
toma de decisiones. Contra 
esta politica ha habido desde 
entonces importantes 
movimientos, donde se 
destaca el de los *pingúinos”. 
Este  movimienio de la 
Universidad de Valparaiso se 
inscribe dentro de esta 
trayectoria de lucha por la 
democracia. 

El tiempo que duró fue, 
en la practica, el que se 
requeria para instalar junto a 
las — reivindicaciones más 
inmediatas y urgentes -como 
el problema de los aranceles- 
aquellas otras que tenian que 


ver con la democracia 
universitaria, como la 
instalación de una 


participación en la gestión 
universitaria de los tres 
estamentos que componen su 
comunidad: estudiantes, 
profesores y personal 
administrativo, tal como se 
logró durante la Reforma de 
1968. El eje del poder se 
desplazó de la imposición y a 
veces — arbitrariedad  uni- 
personal, hacia la democracia 
de la comunidad. A medida 


que transcurría el conflicto 
quedó en claro que junto al 
problema del deficit 
democrático se añadia el del 
financiamiento. 

Responsabilidad de la cual el 
estado se desprende cada dia 
mas. La educación pública es 
una institución en vias de 
desaparición: junto a otras 
instituciones chilenas el 
modelo neoliberal la ha 
lanzado a la ley del mercado, 
haciendo que su carácter 
público se pierda. Hemos pa- 


sado de la educación como 
un derecho a la educación 
como un privilegio que se 
debe pagar para obtenerlo. 
Pensamos que una manera 
de evitar los estragos que 
causa een la educación 
superior el hecho de que haya 
pasado a ser regulada por las 
leyes del mercado, seria 
reinstalar y  vigorizar un 
sistema de educación pública 
que cocxista junto al sector 
privado, pero que garantice y 
asegure su calidad, 





¿Qué Socialismo para el siglo XxI? 


Por Osvaldo Fernández Diz 





«Para nosotros, el comunismo no es un estado que debe 
implantarse, un ideal al que haya de sujetar la realidad, Nosotros 
llamamos comunismo al movimiento reaf que anula y supera el 
estado actual de cosas. Las condiciones de este movimiento se 
desprenden de la premisa actualmente existente, .» 


Carlos Marx, Federico Engels, 


La ideología alemana. 


«El socialismo no es, precisamente, un problema de 
cuchillo y tenedor, sino un movimiento de cultura, una grande y 


poderosa concepción del mundo...» 


Rosa Luxembureo, 


carta a Franz Mebring 


na 





«No queremos, ciertamente, que el socialismo sea en 
América calco y copia. Debe ser creación heroica, Tenemos que 
dar vida, con nuestra propia realidad, en nuestro propio lenguaje, al 


socialismo indo-americano.» 


1 

Pese a su popularidad, la 
pregunta parece mal formulada 
puesto que nos lanza de bruces hacia 
adelante y toda la reflexión acerca 
del socialismo se ve empujada hacia 
cualquiera utopía futura. Marx 
insistió enfático en el presente de la 
pregunta; en que las «condiciones de 
este movimiento se desprenden de la 
premisa actualmente existente». Lo 
que corresponde, entonces, es quizás 
preguntar por las razones actuales de 
su ausencia en los discursos. De lo 
abismal que ella comporta, al punto 
que por ahora sólo podernos 
responder con utopías, mitos, 0 
espejismos. ¿No será mejor pensar 
que el concepto que se tenía de 
socialismo hoy se percibe como 
anacrónico e inactual? Anacrónico 
en primer lugar en tanto pertenecía a 
una etapa que fracasó y quedó atrás 
a causa de la implosión de la URSS 
y al derrumbe de buena parte del 
mundo hasta entonces socialista, 
Ahora mirando hacia adelante, es 
inactual en tanto se sitúa en un 
momento de la historia del cual 
estamos, al parecer todavía muy 
lejos, y el concepto si algo quiere 
decir en estos momentos, es dar 
nombre a una meta utópica. como en 


José Carlos Mariátegui. 


una época lo fuera el mito de la 
huelga general. Luego, desde un 
punto de vista actual y conercto, no 
estamos cn condiciones de 
visualizar claramente el momento 
del socialismo. Es en estos términos 
que pensamos por ahora nuestra 
reflexión acerca de cómo construir 
un concepto posible de socialismo 
que sea viable para el siglo XXL 
Debemos partir del hecho de que no 
sólo el concepto de socialismo que 
vayamos a crear deberá ser diferente 
del que hubo. También deberá ser 
diferente la forma cómo se llevará a 
cabo el proceso de su construcción. 


II 


Mariátegui, después de 
declarar que el socialismo no era, 
ciertamente, una doctrina indo- 
americana, porque ninguna doctrina, 
ningún sistema contemporáneo lo es 
ni puede serlo, dijo al respecto: «No 
queremos, — ciertamente, que el 
socialismo sea en América calco y 
copia. Debe ser creación heroica. 
Tenemos que dar vida, con nuestra 
propia realidad, en nuestro propio 
lenguaje, al socialismo  indo- 
americano. » 

Mediante esta afirmación, 
Mariátegui rompía con el paradigma 


que en esos momentos cera 
plenamente vigente, afirmado por 
toda una institución que era la III 
Internacional Comunista y un 
modelo de socialismo 
desarrollándose en una parte del 
mundo. Su mirada se empecinaba, 
más bien, en la especificidad de la 
nación. Por eso mismo, cuando 
presionado por las circunstancias, se 
ve ante la necesidad de crear un 
partido, no es el Partido Comunista 
el que crea, sino el Partido 
Socialista del Perú. Un partido que 
concebía distinto y diferente, tanto 
del que había creado Haya de la 
Torre, como del que preconizaba la 
Tercera Internacional. Un partido 
que debía emerger desde abajo, 
desde la especifica realidad peruana. 
Postulaba, de esta manera, el 
primado de lo especifico de la 
nación peruana, peruanidad que 
estaba por hacerse y que debia ser 
un proceso de creación original. 
Hasta tal punto el socialismo debía 
ser una obra de creación afincada en 
la propia realidad peruána, que 
Mariátegui llega a afirmar que sin cl 
indio no habrá socialismo en el 
Perú, Para dar cuerpo a estas 
alternativas ponía a prueba la teoría, 
Por ceso, su concepción del 
marxismo también salía de la órbita 
del marxismo por ese entonces 
oficial: 


«El marxismo del cual todos 
hablan pero que muy pocos conocen 
Y sobre todo, comprenden es un 
método — fundamentalmente — dia- 
léctico. Esto es, un método que se 
apova integramente en la realidad, 


A 


en los hechos. No es, como algunos 
erróneamente suponen un cuerpo de 
principios de consecuencias rígidas, 
iguales para todos los climas 
históricos Y tfodas las latitudes 
sociales. Marx extrajo su método de 
la entraña misma de la historia. El 
marxismo, en cada país, en cada 
pueblo, opera y acciona sobre el 


ambiente, sobre el medio, sin 
descuidar ninguna de sus 
modalidades. » 
TI 
Una verdad que surge 
incontestable en las actuales 


circunstancias es que ya no hay 
paradigmas. El socialismo debe ser 
en Chile, en América Latina y en el 
mundo, algo que surja desde abajo, 
desde nuestra propia 
especificidad. Es preciso, por lo 
tanto, invertir el proceso: ya no se 
trata de aplicar un modelo, sino de 
un proceso que emerge desde la 
realidad histórica misma. No 
olvidemos que el socialismo anterior 
era un esquema universal, un 
modelo casi independiente de lo que 
esa realidad decía. Luego, si algo ha 
quedado en claro, después de todo lo 
ocurrido, es que no hay en estos 
momentos un modelo para el 
socialismo. Pero hasta aquí llega lo 
que podemos afirmar con una cierta 
seguridad, pues de inmediato se nos 
viene encima la pregunta acerca de 
qué estamos hablando cuando 
hablamos de especificidad. 

Hoy nos enfrentamos a un 
capitalismo que ha globalizado las 
relaciones sociales y económicas a 


un nivel mundial. Estamos ante los 
efectos de una lercera revolución 
industrial, que ha llevado al 
capitalismo a la etapa que Marx 
definió como la de la subsunción 
real del trabajo al capital. Por lo 
tanto hoy en día está más abierta que 
nunca la pregunta acerca de lo que 
esta realidad especifica significa. 
¿se trata de la nación o tiene una 
dimensión mucho más amplia, 
llegando asi a lo regional de la 
realidad latinoamericana? ¿O 
debemos pensar en el socialismo 
dentro del actual contexto de la 
globalización? ¿Puede lo local 
enfrentar a lo global? ¿Se ha 
globalizado el mundo en el plano 
político, tal corno lo ha hecho en el 
plano de las comunicaciones y la 
economia? 

La pregunta que debemos 
hacernos, entonces, es si al hablar 
de la especificidad y el socialismo 
habría que pensar acerca de cuales 
son las dimensiones en que anclan 
ambos conceptos. Para Mariátegui 
era la realidad indigena peruana. 
Pero hoy, si hablamos de una 
especificidad nacional, ¡estamos 
aludiendo con ello al menguante 
Estado-nación? Con el agravante de 
que en América Latina nunca han 
coincidido Estado y nación. Luego 
de la Independencia, primero fueron 
los estados y después vinieron, si es 
que vinieron, las naciones. Visto el 
continente desde una perspectiva 
nacional, el mapa que quedaría sería 
muy diferente al que ahora tenemos. 
¿No habrá que pensar el problema y 
la pregunta acerca del socialismo 





más bien en términos globales”? 
Ahora todo es diferente, aunque 
persista un rasgo por el cual 
insistimos en el concepto -y que va a 
vincular lo que concibamos como 
socialismo con lo que anteriormente 
se pensó- y esto es su esencia 
anticapitalista. El socialismo supone 
el fin o superación de la realidad 
capitalista. Es cesta una segunda 
afirmación en que podemos 
apoyarnos. Pero aún estamos en una 
fase del proceso en donde lo nuevo 
se asoma apenas en el desgaste de lo 
antiguo. Las fisuras del 
neoliberalismo abren nuestras 
propias posibilidades, El socialismo 
continúa vigente porque “el fin de la 
historia” que anunció la embestida 
neoliberal no sólo no se ha cumplido 
sino que las cosas han empeorado. 
En vez de establecer una relación 
armónica con la naturaleza, la 
ausencia de políticas ambientales ha 
empeorado la situación. En vez de 
resolver la precariedad de la vida, el 
neoliberalismo la ha ido haciendo 
cada día más universal. Las guerras, 
las enfermedades y el hambre han 
aumentado e inundado el mundo. Ya 
no hay mundos de primera y 
segunda clase: el tercer mundo se ha 
instalado y cohabita en los suburbios 
del primero. 








Neoliberalismo y justicia social 


Por Raúl Fierro Pradenas 


Los conceptos Neoliberalis- 
mo y Justicia Social son 
incompatibles, sin perjuicio del 
indiscutible éxito del primero y de su 
eficiencia en la satisfacción de sus 
logros. Es más, a mayor eficiencia 
de este modelo económico, mayores 
son los niveles de desigualdad e 
injusticia social que es posible 
apreciar, El neoliberalismo 
corresponde a la etapa actual del 
capitalismo en el mundo, y su 
desarrollo ha sido posible debido a 
factores objetivos que sintetizaré en 
lo que sigue. Su carácter es universal 
y global, vale decir, es el modo de 
producción dominante en el planeta 
e interactúa entre los distintos países 
donde éste es aplicado. Como 
veremos, su diferencia con otras 
expresiones del capitalismo a través 
de la historia es la necesaria 
existencia de la desigualdad social 
para el éxito de este modelo. 

Comencemos con una breve 
reseña de lo que hasta aquí ha sido el 
capitalismo en el mundo. Este modo 
de producción, a lo largo de su 
existencia, ha tenido ya varias 
transformaciones. Las causas 
materiales que provocaron su 
nacimiento, en su primera fase las 
podemos encontrar en la Revolución 
Industrial, — nacida en Inglaterra con 





la invención de la máquina a vapor. 
Las clases sociales que integran el 
capitalismo son los trabajadores, 
poseedores de su fuerza de trabajo, y 
los capitalistas, dueños de los 
medios de producción necesarios 
para la elaboración de aquellos 


productos demandados por la 
sociedad, 
Señalemos que con 


posterioridad a las revoluciones 
inglesas del siglo XVIL, la francesa 
del siglo XVII y de la 
independencia norteamericana, se 
implantó en todos los paises 
“civilizados” de la época un sistema 
económico que se * denominó 
Liberalismo. Este período se inicia 
aproximadamente con la Revolución 
Francesa (1789) y termina con la 
Segunda Guerra Mundial. La 
segunda etapa del capitalismo se 
conoce como Estado de Bienestar y 
es una etapa comprendida entre los 
años 1945 y 1975. La etapa actual 
del capitalismo es el Neoliberalismo, 
Nace en nuestro país alrededor de 
1975 y predomina en el mundo hasta 
nuestros días. 

El hiberalismo económico 
prevaleció en Estados Unidos y parte 
de Europa durante todo el siglo XIX 
y comienzos del XX. Sin embargo, 
luego de la Primera Guerra Mundial 


y, fundamentalmente, con la Gran 
Depresión de los años 30, el 
capitalismo, como sustento del 
liberalismo, dejó de responder a sus 
postulados iniciales. Esta crisis, la 
mayor que haya conocido el 
capitalismo en el mundo, hizo 
necesaria la intervención del Estado, 
que mediante la utilización del gasto 
publico logró un respiro para la 
economía. Esta política se conoce 
como keynesianismo o Estado de 
Bienestar. Con estos planteamientos 
Keynes desafió los más preciados 
postulados del liberalismo, con el 
propósito de asegurar la subsistencia 
del capitalismo. En esencia, Keynes 
señaló que el pleno empleo es 
necesario para el crecimiento del 
capitalismo, y que solo puede 
lograrse con la intervención de los 
gobiernos y los bancos centrales. 
Durante la posguerra el 
keynesianismo se extendió a todo el 
mundo, coincidiendo con el llamado 
boom de la posguerra, un período de 


crecimiento sostenido del 
capitalismo que duró 
aproximadamente unos 30 años 


(1945-1975). Al final de este periodo 
sobrevino una inflación galopante, 
producto de los treinta años de 
políticas keynesianas. Los grandes 
capitales del mundo necesitaban del 
desarme arancelario y la 
desregulación laboral. El terreno 
parecía fértil para la vuelta del 
liberalismo, el cual en su nueva 
modalidad se conocería como 
sistema económico neoliberal. Las 
bases ideológicas de este sistema 
pueden encontrarse en el texto 
Camino a la Servidumbre (1944) de 


Friederich Hayek, pero también ha 
habido otras contribuciones 
importantes como Capitalismo y 
Libertad (1962) de Milton Friedman, 
fundador de la escuela neoliberal de 
Chicago. 

Aunque parezca una 
casualidad, los imicios del 
neoliberalismo corresponden al 
Inicio de la dictadura militar más 
sangrienta que haya conocido 
nuestro país, y dado que la pestación 
del golpe se dio en la más insana 
complicidad entre el imperialismo 
norteamericano y la oligarquía 
nacional, tanto industrial como 
financiera, fue nuestro país el más 
indicado para llevar a cabo el 
experimento — neoliberal Como 
política concreta, el neoliberalismo 
se inició en América Latina, más 
precisamente en nuestro país, 
dominado por la dictadura de 
Pinochet. Sec comenzó aquí la 
aplicación de los programas 
neoliberales de manera dura, unos 
cuantos años antes de la llepada al 
gobierno en Inglaterra de Margaret 
Thatcher (1979) y de Ronald Reagan 
(1980) en Estados Unidos. A 
continuación, el neoliberalismo fue 
asumido como modelo hegemónico 
a escala mundial. 

Las razones de la 
desigualdad social, o los enunciados 
que prácticamente declaran la 
necesidad de su existencia, aparecen 
explícitamente señalados en lo que 
se conoce como Consenso de 
Washington. El Consenso de 
Washingion es un paquete de 
medidas económicas. diez en total. 
destinado a la eficacia del actual sis- 


tema económico que unilateralmente 
domina el mundo, Originalmente fue 
creado para su aplicación en 
América Latina, pero con el tiempo 
alcanzó importancia general. El 
autor de esta formulación fue John 
Williamson (1989) y su título se 
refiere a un acuerdo, tal vez tácito, 
existente entre los principales 
defensores del orden económico 
actual, radicados geográficamente en 
Washington, — tales como los 
organismos financieros 
internacionales (Fondo Monetario 
Internacional y Banco Mundial), el 
Congreso de los EEUU, la Reserva 
Federal y los institutos de expertos 
económicos. Estas normas 
económicas, aplicadas en el mundo 


por los gobiernos neoliberales, 
benefician ampliamente a las 
empresas — transnacionales, pero 


causan un daño enorme a los 
trabajadores y a los intereses de las 
grandes mayorías. La desigualdad 
social es el motor del éxito del 
sistema económico neoliberal y, 
debido a que este éxito se 
contrapone con las aspiraciones de 
los trabajadores, los países con 
orientación neoliberal como el 
nuestro, — requieren frenar las 
demandas y movilizaciones de los 
trabajadores, aun cuando la no 
satisfacción de estas demandas 
produzca una importante pérdida 
para la o las empresas donde se 
desarrolla el conflicto. Acceder a sus 
demandas podría sienificar que 
trabajadores de otros sectores de 
la economía, también afectados por 
las injusticias del modelo, se sumen 
u organicen sus propias movilizacio- 


nes, produciendo así un efecto en 
cadena que podría afectar las 
estructuras del modelo, llegando 
talvez a destruirlo, 
Por lo demás, aun cuando el 
Consenso de Washington fue 
planteado inicialmente con una 
mirada hacia América Latina, éste 
no ha producido ninguna expansión 
económica significativa en la región, 
y sí, en cambio, algunas crisis 
económicas severas. Muchas de las 
reformas de este consenso, tales 
como la privatización de las 
industrias del estado, la reforma 
fiscal y la desregulación aseguran el 
desarrollo de pequeños grupos 
elitistas de altos INgTesos 
económicos, que tienden a acceder al 
poder político para mantener las 
políticas económicas que los 
privilegian, sufriendo las grandes 
mayorías el subdesarrollo y la 
pobreza. 

Noam Chomsky, representante 
emblemático del movimiento 
altermundista, ve en el Consenso de 
Washington una forma de abrir el 
mercado laboral de las economías 
del mundo subdesarrollado a la 
explotación de compañías del Primer 
Mundo. Mediante un bajo valor del 
dólar, reducción de aranceles y de 
otras barreras comerciales, se 
favorece el libre flujo de bienes 
desde el exterior, siguiendo las 
fuerzas del mercado. En cambio, la 
fuerza laboral no tiene la misma 
libertad, pues no puede moverse 
libremente a través de las fronteras. 
debido a restricciones propias de 
migración en cada nación, con 
restricciones más duras en los paí- 





ses desarrollados. Como  conse- 
cuencia de esto, los trabajadores del 
mundo subdesarrollado permanecen 
pobres y los del Primer Mundo 
sulren desempleo. Se genera además 
un clima económico donde los 
bienes son manufacturados 
utilizando maño de obra barata en 
los — paises con economías 
subdesarrolladas o en desarrollo que 
luego son exportadas al Primer 
Mundo, para su venta a un mercado 
inmenso, el balance comercial 
resultante beneficiando a las grandes 
multinacionales, 

Otras críticas al Neoliberalismo 
provienen desde los propios 
defensores del capitalismo, quienes 
enttican el accionar del FMI 
Algunas de las más intensas 
provienen de Joseph Stiglitz, Premio 
Nobel de Economía (2001) y primer 
vicepresidente del Banco Mundial 
(1997-2000). Este economista, que 
adhiere a corrientes económicas 
neokeynesianas, en 2002 escribió El 
Malestar en la Globalización, donde 
afirma que el FMI se' pone al 
servicio de su accionista más grande, 
los Estados Unidos, en desmedro de 
las naciones más pobres para servir a 
las cuales fue diseñado. 

Lideres políticos izquier- 
distas en Latinoamérica, tales como 
el presidente de Venezuela, Hugo 
Chávez, el presidente de Cuba, 
Fidel, el de Bolivia, Evo Morales, 
Rafael Correa de Ecuador, Daniel 
Ortega de Nicaragua,  Tavaré 
Vásquez en Uruguay, asi como el 
presidente de Brasil Luiz Inácio da 
Silva son bien conocidos críticos del 
sistema económico neoliberal. Lula 


heredó una economía muy alineada 
al Consenso de Washinglon, y sus 
reformas sociales han sido 
graduales, de tal forma de no causar 
disturbios económicos. En 
Argentina, las políticas del Consenso 
de Washington han ido 
evaporándose desde el colapso 
económico, puesto que después de 
esta crisis muchas personas han 


desaprobado las políticas 
neoliberales. 
En nuestro país el 


neoliberalismo tiene expresiones que 
le son propias, y que, por cierto, van 
de la mano con la injusticia social. 
Existe una desmesurada libertad de 
asociación para el gran capital, pero 
una débil libertad para la 
organización de los trabajadores. Por 
otra parte, el actual sistema electoral 
permite a directores de sociedades 
anónimas acceder al congreso € 
incluso al gobierno, en cambio, los 
dirigentes sindicales no pueden 
postular a cargos parlamentarios. La 
ley electoral, caracterizada por el 
binominalismo, también juega a 
favor del sistema neoliberal, puesto 
que mediante éste, sólo los dos 
grandes bloques políticos, 
partidarios de este modelo 
económico, pueden acceder al poder. 
El papel de los medios de 
comunicación es también favorable 
al modelo en dos direcciones. 
Por une parte, estos medios 
promueven este sistema económico, 
exacerbando cifras que no benefician 
a la población, condenando y 
caricaturizando gobiernos de 
izquierda en Latinoamérica, y 
estigematizando las movilizaciones 


10 


reivindicativas y contrarias al 
modelo. Por otra parte, los medios 
de comunicación de mayor difusión 
abundan en su programación con 
temas superficiales que tienen un 
carácter alienante para los receptores 
de la información. Siendo nuestro 
país cuna de este modelo, todo esto 
puede parecer muy natural. Sin 
embargo, la acentuada contradicción 
entre los dueños del gran capital y 
los trabajadores, ha provocado en 
estos días el llamado de la Iglesia 
Católica chilena a establecer un 
“salario ético”. Por otra parte, la 
expresión de los trabajadores en sus 





expresión de los trabajadores en sus 
demandas reivindicativas se hace 
más efectiva, y desde diversos 
sectores de la producción nacional 
surjen posiciones que preocupan a 
los grandes empresarios. Al menos 
asi lo han expresado éstos, llamando 
al gobiemo a frenar las 
movilizaciones — impulsadas por 
distintos sectores sociales. 

En la medida en que las 
futuras movilizaciones sean contun- 
dentes y bien organizadas, podremos 
esperar que la contradicción aquí 
descrita se resuelva en favor de la 
justicia social. 


Externalización de la investigación y la 


docencia universitarias: 
Un paso más en el deterioro de la Educación Superior 


Por Gustavo Quintana 





El 
entre el gobierno (ministros de 


problema planteado 


Educación, de Economía y 
CONYCYT) y el consejo de 
rectores por las modalidades de 
distribución del royalty para el 


desarrollo de la investigación y 
la innovación, ilustra un nuevo 
paso en la aplicación del modelo 


neoliberal en la educación 
universitaria, como lo es la 
externalización de funciones 


universitarias, y, en este caso 
concreto, la EXTERNALIZACIÓN 
DE LA INVESTIGACIÓN. 

Colocar como condición que 
quienes postulen a estos recursos 
sean entidades con personalidad jurí- 


dica presiona a las universidades 
para desvincular a sus investigadores 
y puedan asi constituir las citadas 
entidades, so pena de ver 
disminuidos sus fondos de 
investigación. Para el rector de la 
Universidad de Chile esta medida 
sienifica el inicio del 
desmantelamiento de los grupos de 
excelencia de las universidades y el 
aislamiento de los investigadores 
respecto de los estudiantes, medida 
que se ha visto facilitada con la 
exclusión de científicos del Consejo 
Nacional de Innovación, organismo 
manejado por economistas 
incondicionales del actual modelo. 
Coincidentemente, para el rector de 
la Universidad Católica de Santiago 
esta modalidad implicaría la 
desvinculación contractual de la 
universidad de un grupo importante 
de sus mejores investigadores. - 

La externalización de las funciones 
académicas no es un fenómeno 
nuevo, ha venido desarrollándose 
progresivamente en la docencia 
desde comienzo de los años 80 y 
constituye una de las principales 
causas del deterioro de la calidad de 
los profesionales universitarios. 

La tradición universitaria de 
asumir la responsabilidad de la 
formación de su cuerpo académico, 
contemplando en sus jornadas de 
trabajo el tiempo necesario, tanto 
para la integración a proyectos 
creativos o grupos de investigación, 
como para una formación superior 
sistemática (magíster, doctorados, 
post-doctorados, etc...), todo esto 
controlado por una exigente carrera 
académica, ha ido desapareciendo 


en Chile en los últimos 20 años a 
medida que las políticas neoliberales 
han sido impuestas y los criterios de 
mercado han reemplazado a los de 
calidad, 

Hoy día en la mayoría de las 
universidades se privilegia la 
docencia, entendida ésta solo como 
el contacto entre profesor y alumno 
durante la hora de clase, con un 
estudiante pasivo, y un profesor que 
luego de entregar su materia debe 
partir a dictar otra clase, en esa u 
otra umiversidad. Bajo criterios 
mercantilistas, las universidades han 
ido aumentando su matrícula de año 
en año a tales niveles que han 
terminado por contratar cada vez 
más — profesores sin mayor 
preparación académica, que a lo 
sumo tienen un postgrado, pero que 
en la mayoría de los casos solo 
tienen alguna experiencia 
profesional, o son profesionales 
recién epresados. Por razones de 
mercado las condiciones laborales 
son precarias: contratos a honorarios 
por $ a 10 meses por año, ausencia 
de previsión, bajos salarios, etc, Y 
estos profesores no forman parte de 
ia planta regular de la universidad ni 
tienen derechos políticos al interior 
de ella. En estas condiciones se ven 
obligados 4  sobrecargarse de 
docencia y resulta ilusorio pensar 
en una autoformación, 
En las condiciones descritas el nivel 
intelectual y cultural general, en la 
eran mayoría de las universidades, 
se ha deteriorado a límites 
impensables, al extremo que los 
efectos del analfabetismo funcional 
que existe en Chile -un 80% de la 


12 


población- se manifiestan también 
entre los estudiantes de la mayoría 
de las universidades. Según cifras 
que maneja la comisión de 
acreditación, y estudios desarro- 
lados por los investigadores Irene 
Yrufello y Claudia Gilardono, el 
68% de los alumnos tiene problemas 
para expresarse, cl 61% carece de 
raciocinio lógico matemático y la 
mayoría — sólo desarrolla un 
conocimiento de tipo superficial, es 
decir, solo memoriza y carece de 
análisis crítico, es decir, de opinión. 
Los hábitos de lectura tampoco se 
desarrollan, y. a lo menos, el 42% de 
los estudiantes de las nuevas 
universidades privadas no lee 
diariamente, e incrementa con ello 
su analfabetismo funcional. 

La gravedad del proceso de 
externalización de la investigación 
que intenta implantarse desde hace 
algunos años, no solo tiene relación 
con el hecho de que 
aproximadamente el 85% de la 
investigación del país se desarrolla 
en la universidad, sino que las 
consecuencias mas graves radican, 
por una parte, en los efectos que un 
nuevo — debilitamiento de la 
investigación universitaria tendrá 
en la calidad de la docencia y de los 
profesionales egresen y, por otra, 
en las nuevas limitaciones que esta 
política planteará al esfuerzo que to- 
davía realizan algunas universidades 
para superar el déficit de 
investigadores, lo que de acuerdo a 
una estimación del Banco Mundial 
(1998) — debiera duplicarsec para 
responder, a lo menos, a las necesi- 


ps 


dades del desarrollo económico del 
país, 

La relación indispensable 
entre investigación y creación de 
conocimiento y calidad de los 
profesionales formados ha sido y es 
una — constante en todas las 
universidades del mundo. Ortega y 
Gasset planteó hace casi 100 años 
que si bien el objetivo principal de la 
universidad es formar profesionales 
y hombres cultos, la universidad es 


más que eso, es además 
investigación y creación de 


conocimiento. En este contexto 
agrega que para él la investigación y 
la creación constituyen la dignidad y 
el alma de la universidad, 

Pilar Armanet, responsable 
hasta hace poco tiempo del Consejo 
Superior de Educación, reafirma 
estas ideas al plantear el 2002 que 
“de las aproximadamente 60 
universidades no todas son 
verdaderas universidades, pues la 
universidad como tal tiene que 
hacer investigación y crear 
conocimientos y las universidades 
docentes obedecen a otros criterios”. 
Alejandro Lipschitz plantea con 
mucha claridad la estrecha relación 
entre ciencia, investigación y 
calidad de los profesionales que la 
universidad forma: “La enseñanza 
universitaria profesional (pregrado) 
no consiste en dictar solo clases 
para exponer las conclusiones a las 
cuales ha llegado la ciencia en el 
campo respectivo y enseñar cómo se 
aplican estas conclusiones para 
curar enfermos, construir puentes, 
cancelar pleitos y enseñar a los ni- 


ños. La enseñanza universitaria es 
hoy día (1943) mucho más compleja. 
No se trata de exponer doctrinas, 
sino se trata de hacer vivir a los 
jóvenes, en la universidad, la vida de 
la ciencia misma * 

Esta cualidad, que constituye 
una de las caracteristicas esenciales 
de la universidad, ha chocado 
permanentemenie con el modelo 
educacional, el que ha tratado de 
aplastar sistemáticamente la 
investigación universitaria 
destinando a ella recursos muy por 
debajo de las necesidades del país y 
de las posibilidades económicas del 
Estado, permitiendo la existencia de 
universidades donde la investigación 
sólo es optativa (Ley de acreditación 
de la Calidad) y creando programas 
la instancias de los organismos 
monetarios internacionales - B.M.) 
que han jugado el papel de avanzada 
en el desmantelamiento de la inves- 
tigación universitaria — (Institutos 
Milenium). 

Los efectos de la aplicación 
de estas políticas en la calidad de los 
profesionales son también claros. 
Las universidades cuyos egresados 
aún mantienen un nivel de calidad 
comparable al de egresados de 
buenas universidades en todo el 
mundo se encuentran entre las 25 
universidades del consejo de 
rectores, que desarrollan el 90% de 
la investigación de calidad en Chile 
(proyectos Fondecyt y publicaciones 
1.5.1.) mientras que los profesionales 
que egresan de las aproximadamente 
40 nuevas universidades privadas, 
hijas legitimas del modelo y que de- 





sarrollan sólo un 3,5% de ésta 
investigación (salvo 4 o 5 ) forman 
los profesionales que tienen los 
mayores problemas para insertarse 
en el mercado laboral, 

En relación al déficit de 
investigadores es ilustrativo señalar 
cómo se generó y cómo el modelo 
educacional, a través de la 
subsidiariedad del Estado y la 
privatización de la educación 
superior ha sido incapaz de 
superarlo después de 25 años de su 
aplicación, res fuentes son las 
responsables del déficit actual; las 
exoneraciones de 1973-1975, la 


jubilación casi total de la generación 


de investigadores que sobrevivió a 
esta exoneración (no en vano han 
transcurrido casi 35 años) y la 
inexistencia de una política eficaz de 
reposición o formación de una nueva 
generación de investigadores. 

según Unesco, en el periodo 1973- 
1975 se produce una disminución de 


cerca del 50% del activo de 
académicos en todo el sistema 
universitario — nacional y su 


reemplazo por no más de un 10% de 
los académicos exonerados, de 
menor — nivel, y destinados 
fundamentalmente a cubrir las 
actividades docentes de los que 
partieron. La incapacidad del Estado 
para superar este déficit, en el marco 
del modclo educacional vigente 
desde 1981, se sintetiza muy bien en 
las palabras de Eric Goles en el 
seminario “La universidad piensa a 
Chile? al plantear que con 50 
doctores que se formaban al año 
1997 no se iba a ninguna parte. Más 


14 


aun, si se compara esta cifra con las 
estimaciones de — Jorge Allende 
(1991) (Premio Nacional de 
Ciencias) o de Mario Letelier (1992) 
que planteaban (para una matricula 
que era la mitad de la actual y un 
menor desarrollo económico) que la 
superación del déficit de doctores 
(puerta casi indispensable para 
iniciarse en la investigación) 
implicaba formar entre 150 y 500 
por año, se podrá evaluar mejor la 
magnitud del déficit. 


Finalmente, frente a estos 
intentos de  externalizar la 
investigación — universitaria pode- 


mos concluir que ni la magnitud de 
las cantidades en litigio en esta 
controversia (US$ 20 millones), tan 
lejana del 2% a 3% del PIB indis- 





pensable en investigación —(R. 
Rebolledo - 5. Edwards - JJ. 
Cademártori  - la comunidad 


cientifica, ete.) ni las nuevas modali- 
dades de distribución, — que se 
orientan hacia la externalización de 
la investigación, — contribuyen a 
resolver el déficit de investigadores 
y sí son una amenaza para la calidad 
de los futuros profesionales. Solo 
indican que nuevamente se trata de 
satisfacer las indicaciones del B.M., 
atender las necesidades e intereses 
de una élite de investigadores 
afortunados, o militantes del 
neoliberalismo, pero que no existe 
voluntad política para desarrollar 
una política universitaria que 
responda a las verdaderas 
necesidades de desarrollo del país, 








Editorial 
¿Qué socialismo para el siglo XXI? 


Osvaldo Fernández Diaz 


Neoliberalismo y justicia social 
Raúl Fierro Pradenas 


Externalización de la investigación y la 
docencia universitarias 
Gustavo Quintana 


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