Skip to main content

Full text of "Cd E 11"

See other formats







Cuadernos 
De 
Educación 


Volumen trimestral 


Septiembre 2009, Año 3, N' 11 


cuadernosdeeducaciondgmail.com 





Editorial 


¿Porqué Sebastián Piñera quiere ser Presidente? 


Esta no es una pregunta retórica conducente a mostrar los 
apelitos. ya sea de una persona o de una alianza política. No. Es una 
pregunta concreta que la derecha chilena, en nuestra opinión, debiera 
hacerse, Desde el golpe de Estado de 1973 y la dictadura que |.» siguió, 
hasta hoy la derecha domina en Chile. Primero fue el dominio armado de 
la Doctrina de la Seguridad Nacional. que fue reforzado con el dominio 
económico neoliberal. a lo cual habría que adjuntarle el dominio 
ideológico: contral de la televisión. de la prensa y de la radio. Posee 
universidades que le son propias. financiera e ideológicamente. El cese 
pactado de la dictadura impuso a la nueva alianza de poder y ala 
democracia chilena un pesado tributo que consistió en el modelo 
económico social que hoy nos rige. La concertación, pese a lo que pudo 
haber sido su propio modelo. adoptó e hizo suyo este otro que dejó 
pautas pres:sas en muchos ámbitos de la sociedad chilena. 

Los resultados de las últimas elecciones presidenciales revelan 
un equilibrio. casi un empate. que le impide a la derecha salir del impasse 
político en que se encuentra, si es que hay realmente un impasse. En 
efecto. si la slianza se muestra agresiva en el plano de la política 
nacional, es, sinembargo, incapaz de obtener la codiciada alternancia en 
el poder. Esto, porque hay una situación de base que contribuye a 
mantener las cosas tal como están. Por una parte, al aplicar la 
Concertación un modelo que no es suyo, de una manera porfiadamente 
ortodoxa. satsface los poderes fácticos y económicos. que no deben 
entender el por qué del afán por cambiar. Por otra parte. los sectores más 
derechistas de la Concertación ven que la clave del éxito está en seguir 
as!, y por eso tampoco insisten en que sea necesario cambiar el status 
quo. Y además, dado que existe el temor a la mala sombra del 
pinochetismo que se cierne detrás de cualquier gobierno de la derecha en 
donde esté la UDI. 

Las ambigiedades y generalidades del candidato Piñera 
demuestran que. cuando habla de cambiar, ho tiene nada que decir, 
porque cualquier tentativa de cambio supondría entrar a rectificar lo que 
ya existe, y, como ya dijimos, esto es para ellos el mejor de los panoramas 
posibles. Las grandes empresas ganan. 

Entre estas pautas heredadas de la dictadura están las que 
conciernen a la educación. No se puede entender la inmovilidad en lo que 
respecta la educación superior chilena si no se supone que fue uno de los 
puntos centrales del “pacto”, Eso explica que las transformaciones 
educacionales llevadas a cabo por la Concertación, lejos de suprimir lo 


2 


que había hecho la dictadura en el último mes o de rectificarlo abundó en 
el mismo sentido. Fundamentalmente. en todo aquello que iba en el 
sentido de la proliferación de las universidades privadas convertidas en 
negocio y la paulatina pero inexorable eliminación del carácter de servicio 
público en materia de salud, previsión y educación, entre otros. 


¿Que papel debe jugar la educación en el desarrollo del pais? 


La educación no debe constituir un terna más dentro de los 
programas presidenciales, sino uno de los ternas estratégicos bara sacar 
a Chile del subdesarrollo, disminuir su dependencia de los paises 
desarrollados y avanzar en su independencia ideológica e intelectual. 

Por mencionar algo que está de moda no es la niegrac! 
mecánica a organismos coma la OCDE [con condicionantes 
educacionales lesivas para Chile) lo que puede. por si solo csrantizar el 
desarrollo (ni siquiera limitado a lo económico; ni la profuncidad de los 
cambios educacionales que son indispensables. Cormo ejemplo el 
ingreso de dos paises no desarrollados (Turquía y México desde ya 15 
años) no ha significado ni el desarrollo de esos paises ni la erradicación 
de la pobreza. 

Por el contrario, la solidez de los sistemes educacionales de los 
otros 28 miembros de la OCDE es lo que explica en gran medida sus 
desarrollos. Es más fundamental poner el acento en la calidad enla 
cantidad de los jóvenes que Chile necesita formar pare asegurar un 
desarrollo más independiente que esperar que el mundo globalizado lo 
haga. 


[ai 


Más que tecnócratas, provenientes de una elite económica y 
social, o simple mana de obra algo más ilustrada y especialistas en la 
solución de un número limitado de problemas bajo pautas 
predeterminadas, lo que se necesita es educar hombres y mujeres con 
una formación cultural muchísimo más amplia que la actual. con 
capacidad de pensar y resolver en forma creativa e independiente | 
problemas de Chile, y en una cantidag ta! que sólo el aprovechamiento de 
todas las potencialidades de los niños y jóvenes chilenos puede hacer 
posible. Tal tarea sólo se consigue con una inversión pública en 
educación, considerablemente mayor que la actual (6 a79% de PIB en los 
paises desarrollados) y democratizando el scceso a una educación de 
calidad. 

Finalmente, lo que define la factibilidad de orientar la formación 
de los chilenos en las direcciones indicadas es la estructura en la cual se 
diseñe el sistema educacional. que en la inmensa mayoría de los palses 
del mundo es una estructura pública con un enorme comoaromiso de 
estado. 

Si evaluamos el mérito o la pobreza de los plentesmientos que 


Lar 


los candidatos hacen respecto a la educación, por sus proposiciones o 
por la historia de las coaliciones que los apoyan, en general estos son 
decepcionantes, sin grandes ideas ni aspiraciones que pretendan 
cambiar el pais 

Fuera de Jorge Arrate y la coalición del Juntos Podemos, nadie 
plantea la necesidad de cambios estructurales en la educación chilena, 
los que requieren modificar la constitución y restablecer el estado 
docente, además de invertir los recursos públicos que realmente son 
necesarios. Por ejemplo, alcanzar el 7% del PIB en cuatro años. Sólo 
medidas como éstas podrán reconstruir la educación pública desde la 
pre-básica hasta la universitaria, fiscalizar la calidad, el funcionamiento, la 
generación y la permanencia de las universidades, y asegurar el derecho 
a una educación de calidad a todos los niveles sin la odiosa segregación 
social que, ya se ve, es intrínseca al modelo neoliberal, 


¿Qué proponen las otras candidaturas? 


La Alianza sólo ha entregado algunas ideas, dilatando la entrega 
de una política educacional para Septiembre u Octubre. En síntesis, 
propone duplicar la subvención estatal en el lapso de 4 años, definir 
anualmente metas de calidad realistas, programas especiales de apoyo 
para escuelas con resultados insuficientes y flexibilización del estatuto 
docente. 

Aparte de eso. nada dice en relación a la educación superior. La 
demora se explica porque la política educacional de la Alianza ya está 
definida y es el modelo neoliberal de educación implantado en 1981, hijo 
legitimo de la derecha y, a la vez, la causa del desastre educacional de los 
últimos treinta años. Necesitan tiempo para mostrar lo mismo con cara de 
algo diferente. Se buscará seguramente mostrar a S. Piñera como un lider 
poderoso capaz de producir por sí solo cambios profundos, y llegando 
hasta a plantear, fuera de discurso y en el calor de Una intervención, su 
simpatia por la educación pública (Arenazo). La realidad ha mostrado, sin 
embargo, que en problemas tan importantes como la educación, su 
coalición, y en especial la U.D.!., nolo sigue. 

La Concertación ha entregado el 7 de Septiembre un programa 
donde, en relación a la educación, se plantea principalmente la 
continuidad de la educación municipalizada, el respeto a los 
sostenedores municipales y privados, y cómo enfrentar los casos más 
dramáticos, con una atención especial a las 1000 escuelas más 
deficitarias, para mejorar sus rendimientos. En relación al compromiso 
presupuestario del estado para estas reformas, aumentar la subvención 
pública y privada por estudiante, en un escaso 20% hasta el 2013, lo que 
impide que el aporte fiscal total a la educación supere el 4% del PIB, y está 
muy lejos del 6 a 7% de los paises más desarrollados. Si bien es valorable 


la preocupación porincrementar 
el numero de salas-cunas, y 
jardmes infantiles, en los 
marcos de la inversión pública. 
no es posible superar la 
segregación social que existe 
en la educación chilena. 
Tampoco hay propuestas en 
relación a la educación superior 

No hay que olvidar que 
la Concertación tiene una 
historia poco clara, donde 
durante 20 años ha aplicado Y 
desarrollado el modelo 
neoliberal de educación 
heredado de la dictadura y ha 
llegado hace muy poco tiempo a 
acuerdos con la Alianza al 
aprobar la L.G.E., nuevo rostro 
de los DFL de 1981. Los 
sectores de la Concertación que 
respaldan realizar cambios 
estructurales como algo 
indispensable (un sector del 
P.S. y el PR.) aparecen como 
minoritarios, y en el PS, junto 
con los sectores que exigen una 
educación pública, conviven los 
defensores más recalcinantes 
del modelo neoliberal (JJ. 
Brunner y sus seguidores). Se 
necesitaria un compromiso más 
decidido del propio Frei y esto 
es, sin duda, uno de los 
elementos a tener en cuenta a la 
hora de tomar Una decisión para 
una segunda vuelta. 

Enriquez Ominami, 
como lo declara él mismo. sólo 
ña podido dedicarse a reunir 
firmas para su inscripción, — y 
recién ahora comienza a 
concretar su programa. De lo 
que ha planteado en reuniones y 


foros hay dos cosas que son 
rescatables: la educación no es 
un negocia y las unwersidades 
deben desarrollar las tres 
funciones fundamentales 
docencia, investigación y 
extensión, si pretenden postular 
a ayudas del estado Hasta 
aquí, poco para evaluar su 
política educacional. 

En resumen, las 
proposiciones se enmarcan en 
el modelo de educación actual Y 
no són sino pequeñas reformas 
que mantienen al estado al 
margen de la educación. ¿Es 
posible dar un golpe de timón? 
¿Puede la Concertación llegar a 
modificar el rol del estado en la 
educación? 





LA EDUCACIÓN Y EL PROGRAMA DE LA IZQUIERDA 
Ricardo López 


El programa de gobierno del candidato Sr. Jorge Arrate es, hasta 
hoy, el único programa completo puesto a consideración de los 
ciudadanos de Chile. El resto de los candidatos, a pesar de las enormes 
cantidades de recursos financieros con que cuentan, no han sido 
capaces de mostrar al país un programa de gobierno, sino sólo ideas 
sueltas, inconexas y desprovistas de un eje aglutinador que sea un 
verdadero Plan de Desarrollo Nacional. 

Debemos darnos por enterados, a pesar de los grupos Tantauco, 
Océanos Azules y la marea mediatica desplegada por MEO, de que 
estos candidatos nos ofrecerán más de lo mismo, o aún peor de lo 
mismo, porque ellos nos siguen considerando clientes y no ciudadanos, 
ellos siguen en la ortodoxia neoliberal de que sólo el mercado es capaz 
de resolver los acuciantes problemas de los chilenos. 

El programa de Arrate tiene características que es necesario 
resaltar: es fruto de asambleas populares que partidos de izquierda, 
organizaciones sindicales y sociales realizaron a lo largo del país, a nivel 
comunal, provincial y nacional. No es un programa elaborado por 
tecnócratas que no conocen y viven los problemas del pueblo, es un 
programa que recoge los más sentidos anhelos de los excluidos, de los 
trabajadores, de la juventud, de las mujeres, de los pueblos originarios y - 
especificamente- de los principales actores de la educación en nuestro 
país. 

El eje programático central del programa de la izquierda es la 
construcción democrática de una nueva Constitución Política. 

Á partir de ella se formulan, y se hacen posibles, objetivos 
programáticos como el de restablecer el Estado Docente en Chile. 

Del mismo moco se restablece el objetivo de formar ciudadanos 
integrales y no piezas irracionales de un aparato productivo y de 
consumo. 

Estos dos objetivos son los primordiales de una nueva 
educación: el Estado debe garantizar igualdad de oportunidades a todos 
los chilenos y chilenas, sin ciudadanos de primera, segunda y tercera 
clase. La educación es el principal motor de esta recuperación 
democrática, Por una parte, la educación es el principal motor de esta 
recuperación democrática. Por otra, la educación debe hacerse cargo de 
las necesidades especificas de la formación integral de personas libres y 
críticas, en donde el fruto de su educación aporte significativamente a la 
consecución de los objetivos de un Plan de Desarrollo Nacional, el que 
- a su vez - es coherente y pertinente con las necesidades de la sociedad 


chilena y no de una pequeña parte de chilenos que conforman la casta 
oligarca y megaempresarial. 

El programa de gobierno de Arrate se propone restituir la 
Educación Pública corno eje de la enseñanza en el país, en todos sus 
niveles: prebásica, básica, media y superior 

El programa de la izquierda propone asegurar un presupuesto 
del 7% del PIB parala educación pública, en tados sus niveles 

Es la única manera de acercarnos a la inversión en educación 
que realizan los paises del primer mundo: US$ 7527 por alumno al año, 
mientras que en Chile esa cifra alcanza sólo a US$ 2694. Los palses del 
primer mundo pueden invertir esa cifra porque su carga tributaria es de 
36% del PIB, en Chile sólo es de 20%, par ello el financiamiento de una 
nueva educación pasa por una reforma tributaria de una mayor carga 
pero más equitativa. (Ver Programa de la Izquierda, numeral 2.15 
"Política Fiscal y Reforma Tributaria”) 

La educación chilena se encuentra en una crisis de envergadura. 
la educación superior entregada al mercado es un caos, las 
universidades estatales y tradicionales han debido, forzosamente, entrar 
en la dinámica de la competencia mercantil. abandonando funciones 
tradicionales como la extensión y la investigación. 

Existe un consenso muy amplio respecto a la baja calidad de la 
educación, no así respecto de la solución Las candidaturas sistémicas 
no apuntan a lo central, la nueva LGE tampoco, no se hacen cargo de 
cuestiones como : la calidad y mejoramiento continuo de los profesores, 
no sólo en relación a su formación y desempeño pedagógico, sino 
también en relación al debido reconocimiento social y económico de su 
profesión. 

Tampoco se hacen cargo de los cambios que necesita el sistema 
educativo, y aquí es donde existen los mayores desacuerdos 
provenientes de los conflictos de interés que se desarrollan a partir de 
bienes particulares que chocan con el bien común. Este aspecto ha 
impedido generar las bases de un sistema educativo de calidad, y esto 
permite la desigualdad que provoca el actual sistema entregando 
educación de buen nivel a unos pocos y otra educación de niveles de alta 
precariedad a muchos, lo que es un proceso auto generalivo de la clase 
dominante. 

Una cuestión central, también abandonada a las leyes del 
mercado, es la consideración ético-política de ¿para qué educamos? Es 
muy necesario ligar las características del sistema educativo con las 
características y valores de la sociedad que queremos ser y de las 
personas que deseamos formar. Mientras no resolvamos esta 
contradicción, nuestra educación continuará siendo lo que es: un proceso 
lucrativo para unos pocos, de extremada inequidad y que sólo busca 
generar personas irreflexivas pero aptas para el aparato productivo y de 


consumo que el sistema neoliberal privilegia. 

El programa de la izquierda considera estos aspectos, pues al 
restablecer el Estado Docente se asegura la dotación de recursos 
humanos y financieros para impartir educación de calidad a todos los 
niños y jóvenes de nuestro país. También se hace cargo de los cambios 
que requiere el sistema educativo, proponiendo el término de la 
educación municipalizada, estableciendo una Superintendencia de 
Educación para fiscalizar la educación pública y privada, vigilando y 
regulando costos de matriculas y aranceles, el uso del financiamiento 
público, el cumplimiento de los criterios de calidad, creando un Sistema 
de Educación Superior que se haga cargo de regular la oferta educativa 
acorde con las necesidades que cada área del conocimiento requiere, asi 
como la cantidad y tipo de investigación necesaria para el avance del 
conocimiento y que el pais requiere para su progreso. 

Esta nueva Educación se plantea garantizar una distribución 
equitativa de las oportunidades para los jóvenes, cuyo norte sea Chile y 
las necesidades de su pueblo. 


Nota: 

El programa de Gobierno de la Izquierda está disponible 
para nuestros lectores en versión PDF y un resumen en versión 
Power Point. Interesados pueden solicitarlo a 
cuadernosdeeducacion(ogmail.com 





INGRESO A LA OCDE Y AMPLIACIÓN DEL CONSEJO 
DE RECTORES PARA LAS NUEVAS UNIVERSIDADES 
PRIVADAS. 

Gustavo Quintana 


La ministro de Educación ha informado a los rectores del 
C.R.U.CH. que, "dado que Chile quiere ingresar a la O.C.ULE., sera 
necesario cumplir las recomendaciones hechas por este organismo, es 
decir, ya que la OCDE califica de anacrónico este Consejo, será 
necesario ampliarlo a las nuevas Universidades privadas”. al margen de 
que en vísperas de la discusión de una ley de educación superior este 
anuncio aparezca, por una parte, como una ingerencia abusiva de un 
organismo extranjero y, por otra, como un intento burdo del gobierno por 
abortar la discusión sobre la educación superior, este anuncio merece a 
lo menos un par de reflexiones preliminares antes de realizar un análisis 
más profundo. 

Para visualizar las implicancias de acoger esta recomendación, 
hagamos, en primer lugar, el ejercicio de visualizar estas nuevas 
universidades privadas incorporadas al Consejo de rectores. 

Estariamos ante un desequilibrio monstruoso entre lo que 
representan académicamente las universidades tradicionales en relación 
a las nuevas universidades privadas (aprox. un 90% de la investigación 
universitaria, una mayor cobertura de todas las disciplinas del 
conocimiento, y una evaluación internacional superior que corresponden 
al plus de las universidades del Consejo), y también en lo que 
representan en términos de objetivos y ética de acción. Mientras las 
primeras están ligadas al desarrollo de la nación y a la construcción de la 
República, las nuevas universidades privadas, salvo unas sels, cuya 
calidad es asimilable a la de las universidades del Consejo, el resto 
accedió a la categoría de "universidad" por la permisividad increible de la 
ley de aseguramiento de la calidad, que obvió la creación de 
conocimiento como función universitaria (basta evaluar 
fundamentalmente la gestión, y la mayoría de ellas escasamente 
califican como Inst Profesionales), o bien, empleando métodos casi 
mafiosos, como las denuncias en relación al proceso de acreditación de 
la Universidad de las Américas, entre otras. Mientras lo que distingue 
principalmente a las universidades del Consejo son sus logros 
académicos, lo más destatable del nuevo grupo son sus resultados 
financieros (balances, capacidad de insertar a las nuevas Unwersidades 
en verdaderos holdings, compra y venta de universidades, elc...) 

Siendo todo el sistema de educación superior bastante elitista, 
esta característica está mucho más marcada en las nuevas 
universidades privadas, tanto desde un punto de vista ideológico como 
ECONÓMICO. 


En resumen, una mezcolanza como la planteada por el ministro 
de educación sólo puede contribuir a reducir aun más la calidad del 
conjunto de las universidades (efecto de la manzana podrida) y a hacerlo 
aun más elitista (manteniendo la calidad sólo al alcance de una minoria 
adinerada que no supera el 5% de la población) 

La otra reflexión inicial tiene que ver con el carácter casi decisivo 
que se pretende dar a esta recomendación, donde el desarrollo de Chile 
dependería de acatarla sin discusión. 

A los actuales miembros del OCDE nunca se les hizo esta 
recomendación, que significa prácticamente establecer el modelo 
neoliberal de educación en la enseñanza superior, y sería impensable 
que se efectuase hoy en día, por el abismo que existe entre el peso 
académico de los sistemas de educación de la inmensa mayoria de los 30 
miembros de la OCDE y la ninguna competencia académica que tienen la 
OCDE y el BM, coautores del estudio sobre la educación superior chilena. 

Los miembros de la OCDE son en total 30: tres de América del 
Norte (EE.UU, México y Canadá), cuatro del Asia-Pacífico (Japón, 
Australia, Corea y Nueva Zelanda), y los 23 restantes. de Europa (21 de 
los cuales son de la CEE). 

Si analizamos, aunque sea someramente, los sistemas de 
educación superior de los 21 países de la C.E.E., vemos que se 
caracterizan por su elevado nivel académico, la calidad de las 
profesionales y postgraduados que forman, por el hecho que la inmensa 
mayoría de sus miembros participan activamente en actividades 
creativas o en la investigación, y porque la ayuda que reciben del Estado 
(70% de sus presupuestos, en promedio) les permite va sea una 
enseñanza gratuita o una oferta muy amplia de becas, y, además, la 
posibilidad de seleccionar a sus estudiantes en una gama 
socioeconómica inmensamente más amplia que la chilena, 
aprovechando asi mucho mejor las potencialidades de sus jóvenes. 

Entonces ¿qué significa esta recomendación, en qué contexto se 
realiza, y qué pretende? 

A] respecto dos ideas preliminares: 

Primero, la aceptación de Chile a esta organización está ligada a 
tener bajo un mayor control a un país con riquezas estratégicas tan 
vallosas como el cobre y sus minerales, el agua y las posibilidades 
energéticas naturales (agua, mar. desierto). La exótica proposición en 
materia de educación superior está orientada a evitar que Chile pueda 
llegar a ser un participante “competitivo”, y para ello el modelo neoliberal 
de educación le es funcional. 

En segundo lugar, se estaria produciendo asi una colusión entre 
los intereses de las grandes transnacionales, representadas por el BM y 
la OCDE, y los de los sectores más conservadores de Chile, para 
asegurar que el saber no salga de una elite poderosa. 


10 


La proposición de aumentar la participación del estado en su 
financiamiento no se orientaria a consolidar la educación pública y a 
regular todo el sistema, sino que a permitir que el estado financie también 
a las nuevas universidades privadas, hijas naturales del modelo 
neoliberal, y así asegurar una educación meramente tecnológica, acrítica 
y no creativa, además de un espiritu conformista y consumista para los 
sectores que no pertenecen a las elites. 


ALGUNOS ELEMENTOS PARA LA DISCUSIÓN SOBRE 
EL PAPEL Y LA FORMA DE LA ACTIVIDAD 
UNIVERSITARIA 

Raúl Fierro Pradenas 


La Educación Superior en Chile actualmente es retrógrada, en el 
sentido que ni siquiera es funcional al actual desarrollo económico 
neoliberal, por el contrario, en muchos aspectos tiene reminiscencias 
feudales. Al respecto, vale la pena señalar que un reciente informe de la 
Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) 
cuestionó fuertemente el modelo chileno para la Educación Superior 
señalando, entre otras cosas, que nuestro pais requiere doblar el aporte 
económico estatal a la Educación Superior si pretende ingresar al grupo 
de palses más desarrollados del mundo. 

En estos últimos meses la discusión por los recursos estatales 
para la Educación Superior ha sido el tema central de los rectores de 
estas instituciones, ya sean estatales, particulares tradicionales o 
privadas. La composición del Consejo de Rectores ha sido cuestionada 
por algunos y defendida por otros, llegando algunos a constituirse en 
subgrupos de este consejo, como es el caso de la Red de Universidades 
Cruz del Sur, y otras tantas alianzas de naturaleza similar. Por otra parte, 
algunos plantean la agrupación por zonas geográficas, otros, el carácter 
de pertenencia al Estado o a particulares. Detrás de todo esto está el 
interés por posicionarse mejor en la demanda de recursos estatales, 
Hemos mencionado tres grupos de universidades. estatales, particulares 
tradicionales y privadas, pero cada una de ellas tiene sus propias 
subdivisiones. Demandas diferentes tienen las universidades estatales 
de regiones o de la capital Las privadas también obedecen a diferentes 
motivaciones para su quehacer. Aunque la ley no contempla la existencia 
de universidades con fines de lucro, éstas de hecho existen y son 
mayoritarias. En menor número existen las universidades privadas 
orientadas a favorecer la preservación del actual modelo económico 
neoliberal, o bien, a influir ideológicamente en la sociedad por parte de 
algunos grupos religiosos. Podemos asi apreciar que la demanda de 


recursos estatales proviene de sectores con intereses de distinta indole 

El punto es siacaso nuestra sociedad, a través del Estado, debe hacerse 
cargo de estas demandas. La respuesta no es en absoluto evidente, pero 
si es necesario realizar un análisis que nos permita eliminar demandas 
cuya satisfacción no sea beneficiosa para la sociedad en su con junto. 

En primer lugar, nos parece conveniente disminuir este exceso 
de subdivisión. En lo que sigue, distinguiremos entre universidades 
públicas y de interés privado. Las primeras serán aquellas que se 
atengan al interés social determinado por las exigencias estatales, y que, 
en retribución a la respuesta a estas exigencias, serán financiadas par el 
Estado. Las segundas, si bien podrán existir, no recibirán financiamiento 
estatal directo y gozarán de autonomía en su gestión, sometiéndose sólo 
a condiciones generales determinadas por la definición del concepto de 
Universidad. Debemos precisar el significado de estos dos grupos 
universitarios, pero, como un adelanto, digamos que en la actualidad no 
existe alguna institución, en el país, con el calificativo de universidad 
pública, al menos en el sentido sugerido aqui. No obstante, existen 
algunas Universidades estatales y otras particulares que pueden 
considerarse cercanas a este concepto. 

Esta ponencia pretende avanzar hacia una definición del 
quehacer universitario y la forma de llevarlo a cabo, para lo cual 
subdividiremos este artículo en los subtemas siguientes: 


« Autonomía universitaria 

: Triestamentalidad 

- Función universitaria 

« Universidad profesionalizante 
«  Elfinanciamiento universitario 


Autonomía universitaria La autonomia universitaria fue, en el 
movimiento de Reforma Universitaria del año 68, una de las demandas 
más preciadas exigidas por los reformistas. En este momento surge la 
pregunta natural sobre la validez de esta demanda como un elemento 
democratizador de-las universidades nacionales. A la luz de 
acontecimientos acaecidos en algunas universidades estatales 
regionales, la cautela indica al menos no replicar la respuesta de hace ya 
más de 40 años. Es al menos dificil encontrar un argumento que justifique 
que con el dinero del erario nacional las superestructuras universitarias 
distribuyan estos recursos de manera discrecional. sin dar una cuenta 
global de su gestión ante quien los proporcioné. Lo expresado en este 
parrafo tiene una aparente debilidad, y es que la autonomía universitaria 
durante la reforma se acompañaba de un cogobierno, donde la 
comunidad universitaria en su conjunto fiscalizaba y decidia la forma de 
utilizar los dineros que la sociedad le entregaba para realizar su función. 


12 


5e podría argumentar que una vuelta al cogobierno universitario podría 
resolver esta situación No obstante, el traslado mecánico de lo sucedido 
hace ya más de 40 años no es aconsejable, y, por consiguiente, la 
autonomia universitaria deberá superar muchos argumentos para 
continuar manteniéndose. En la actualidad, la Ley General de Educación 
permite el aporte económico a sostenedores de colegios que lucran con la 
educación. Este hecho se sostiene en la libertad de enseñanza señalada 
en la Constitución Política de la República de Chile, pero, como esta carta 
fundamental no goza de la suficiente autoridad moral, es pertinente tomar 
medidas para que algo asi no se reproduzca en la Educación Superior. El 
grado de autonomía que actualmente existe en la Educación Superior 
resulta apropiado para lo que aquí hemos denominado universidades de 
interés privado, pero no lo es para la educación pública, puesto que el 
estado debería tener una presencia mayor en la forma cómo estas 
universidades utilizan los recursos proporcionados por la sociedad. 

Por otra parte, en estos días la autonomia universitaria suele 
contraponerse con la transparencia necesaria que deben tener las 
instituciones públicas. Algunas universidades, incluso aquellas con 
fuertes problemas económicos, asignan dineros extraordinarios para 
algunos de sus académicos o funcionarios, sin un fundamento 
claramente determinado. Estas asignaciones, realizadas con dineros 
públicos y de manera discrecional, naturalmente constituyen un 
instrumento para mantener lealtades, reciprocidades y cuotas de poder. 
Junto con la necesaria fiscalización estatal, una manera sencilla de 
controlar que en las universidades no se cometa esta acción moralmente 
cuestionable, es la publicación de los sueldos más altos, acompañada de 
una explicación de la razón de estos montos. El nivel de calidad de los 
académicos universitarios debería determinarse a nivel nacional, y de 
manera periódica, por una institución apropiada para este efecto, y las 
universidades públicas, en su política de remuneraciones, deberian 
tomar muy en cuenta estos niveles. 

Triestamentalidad Sin duda, la triestamentalidad universitaria es una 
necesidad en una sociedad. democrática, pero ésta no se agota con la 
participación de los tres estamentos. La universidad pública le pertenece 
a la sociedad en su conjunto, y, por consiguiente, ella debe tener 
injerencia en la gestión universitaria. La forma que adopte esta injerencia 
es matería de discusión. Podrá ser mediante un representante del 
Estado, un consejo plural pero representativo del espectro social 
nacional, o cualquier otra forma que refleje este espiritu. En varias 
universidades hay discusión en torno a la triestamentalidad, pero esta se 
restringe a los tres estamentos tradicionales, y, por otra parte. la discusión 
sobre los porcentajes de representación ha tenido una presencia un tanto 
exagerada, y al respecto surge el argumento que distingue entre 
estamentos permanentes y transitorios. La incorporación de un cuarto 
estamento, a saber, la representación de la sociedad, echa por tierra la 


13 


mencionada distinción. por cuanto al no pertenecer plenamente a una de 
estas características, bien podria el mencionado argumento implicar la 
nula participación de la sociedad en el gobierno universitario. Habida esta 
consideración. inmediatamente nos damos cuenta de que, en la misma 
medida que los miembros transitorios continuarán de por vida siendo un 
sujeto social, los miembros permanentes, no sólo por serlo, tienen un 
vinculo rás estrecho con el quehacer universitario que aquellos 
considerados transitorios. Por cierto que deberá haber diferencias en los 
porcentajes. pero estas diferencias no deberian llegar al punto d= hacer 
casi insignificante la participación de algún estamento. a menos que se 
considere que éste es irrelevante en la función universitaria. 

Función universitaria. Este es un concepto que debe ser recuperado. 
En la actualidad la Universidad se ha estado adaptando al modo de 
producción dominante en su fase más extrema, a saber, el sistema 
económico neoliberal, Diversas causas han provocado este hecho, 
dende la ferma de financiamiento universitario es sin duda una de las 
principales. Surge asi un fuerte llamado desde las rectorias universitarias 
a llevar a cabo un acercamiento con la empresa privada. Las 
tradicionales funciones universitarias paulatinamente cambian su 
denominación. la extensión deviene en asistencia técnica y en estos 
Ultimos tiempos surge el concepto de innovación. el cual no 
necesañameéente corresponde al de investigación. La docencia mantiene 
su denominacén, pero surge el concepto de competencias lo que la 
transforme en su forma. 

Por otra parte. la acreditación de carreras y de las universidades 
también condicona su quehacer. Condicionamiento determinado de 
manera externa e Independiente de la tradicional Excelencia Académica. 

Nc es posible pretender aue la Universidad se gestione al 
margen de as necesidades de la sociedad. Por el contrario, cualquier 
definición de aquella debe contener un vinculo importante con el medio 
que la cobija. No obstante. en lo sustantivo, deben ser los más altos 
valores intelectuales los que iluminen la actividad universitaria. ya sea en 
la Ciencia. las artes o en las humanidades. De modo que la función 
universitaria. definida como investigación, docencia y extensión, debería 
mantener su vigencia. Principalmente la investigación, pues ésta es la 
que, en última instancia. hace la diferencia de calidad en el desarrollo de 
la función universitaria 
Lo mencionado sobre el carácter de la Universidad, está referido a la 
Universidad en general, sin importar si ésta posee financiamiento estatal 
ono. La sociedad debe resguardar que lo que se define como formación 
universitaria realmente lo sea. Las universidades de interés privado 
podrán gestionar sus recursos de la manera que lo estimen, pero no 
podrán declarar que realizan actividad intelectual al más alto nivel, 
desarrollando a plenitud la función universitaria, sieste hecho no es real. 


14 


Universidad profesionalizante. Está fuera de discusión que cualquier 
concepto de Universidad no se debe restringir sólo a la formación de 
profesionales. Es más, en la actualidad, con la existencia de Centros de 
Formación Técnica e Institutos Profesionales, las carreras profesionales 
deberian teneruna importancia menor a la que tienen en este momento. 
La creación de conocimiento y la investigación deben constituir el 
eje central de la actividad universitaria. No existe universidad sin 
desarrollo del conocimiento e investigación en las diferentes disciplinas, 
Asistimos hoy a una Universidad excesivamente vinculada al proceso 
productivo, donde las carreras humanistas y las artes cada dia pierden 
más fuerza, contraviniendo la esencia del concepto universitario. No se 
plantea aquí que las carreras profesionales abandonen las 
universidades, es más, las carreras de mayor complejidad tienen la 
necesidad de cobijarse al alero del lugar donde el desarrollo del 
conocimiento es su objetivo principal. No obstante, hoy estas carreras se 
ven atacadas en su razón de ser por lo que se ha dado en llamar 
"Formación Superior Basada en Competencias”, lo cual no significa 
necesariamente la formación de un profesional competente. Este modelo 
de formación está determinado por el mercado. Es el mercado quien 
define cuales son las competencias que debe tener el profesional en el 
área respectiva. La experticia de los académicos pasa a segundo plano. 
Aún más, hoy en día se espera que estos académicos, en plena 
observancia de las necesidades del mercado, descubran, analicen y 
finalmente plasmen en un documento cuáles deben ser las competencias 
del profesional que deben formar. Cualquier intento de entregar algún 
conocimiento que vaya más allá de las mencionadas competencias es 
una acción que contraviene las normas del actual modelo de universidad, 
A otro lugar con este cuento, porque, sencillamente. esto no guarda 
ninguna relación con aquella institución que la sociedad requiere y que 
llamamos universidad. Las necesidades del pais no necesariamente 
coinciden, ni con las necesidades de los consumidores, ni con las 
necesidades financieras. Las necesidades de estos últimos son las 
necesidades del mercado, y definitivamente, al menos en cuanto a 
profesionales se refiere, estas corresponden a los requerimientos de una 
minoría. 
El financiamiento universitario: Aquí se debe distinguir dos 
necesidades que requieren financiamiento: la formación de profesionales 
y la actividad propia de la universidad, como lo son la investigación y la 
extensión. La primera de estas deberia financiarse mediante aranceles, 
como se hace en la actualidad. La cuestión es la proveniencia de este 
financiamiento, Al respecto existen diferentes posturas, pero, para 
resumir, fijemos nuestra atención en dos de ellas. La primera, una 
concepción proveniente del hecho que el ser humano, por el sólo hecho 
de venir al mundo, tiene el derecho, innegable por cierto de acceder a la 
mejor educación disponible en la correspondiente etapa de desarrollo de 


15 


la humanidad, sin importar las posibilidades económicas propias, que le 
permitan financiar sus estudios. La Segunda, concepción 
indudablemente individualista, supone que el beneficiario de la 
educación es quien la recibe, y que, por consiguiente, debe ser quien la 
financie, Estas dos posturas, situadas en evidente contradicción deben 
dar lugar a una sintesis que al menos tenga en cuenta el desarrollo actual 
de la sociedad, sus potencialidades económicas y la necesidad de ella de 
llevar adelante un proyecto de educación que la beneficie en su conjunto. 
En el actual modelo económico capitalista, e incluso en un eventual 
modelo socialista, la sintesis natural debe ser lo que se ha dado 21 llamar 
Arancel Diferenciado, vale decir. el estudiante debe financiar sus 
estudios en la medida de sus posibilidades, y el Estado, es decir toda la 
sociedad, financiará aquella parte del arancel que el estudiante no pueda 
pagar, pudiendo esta parte llegar al 100%. 

La otra necesidad que requiere financiamiento es la investigación y la 
extensión. En la actualidad del país destina una cantidad importante de 
dinero a investigación, pero este dinero no pasa por las universidades, 
sino que llega directamente al o los investigadores, aún cuando esta 
actividad se realiza fundamentalmente al interior de estas casas de 
estudio. No existe un proyecto nacional de desarrollo de la investigación 
en Chile. Desde hace ya varios años una buena parte de esta la financia 
el Estado mediante proyectos FONDECYT , pero el financiamiento de 
estos ha ido disminuyendo a favor de la creación de grandes centros de 
investigación, donde el Estado entrega una enorme cantidad de recursos 
a un grupo de investigadores, y son estos quienes determinan quienes 
participaran en estos centros. De este modo el Estado se desentiende de 
administrar y evaluar proyectos de investigaciones individuales. El que 
esta forma de financiamiento de la investigación deba continuar o no, es 
materia de discusión, pero los investigadores y las universidades no 
deben, como ha ocurrido hasta aquí, permanecer ausentes de esta 
discusión. El complemento de lo indicado aquí deberá financiarse con 
recursos estatales o privados, según corresponda a una universidad 
pública o de interés privado. Para terminar, señalemos que si la discusión 
sobre el quehacer y la forma de funcionamiento universitario no se ha 
dado hasta aquí, noes porque a nadie se le haya ocurrido. Existen 
sectores minoritarios, pero fuertemente influyentes, interesados en 
mantener el actual modelo de universidad. Por otra parte, los sectores 
más progresistas de la sociedad no le han dedo la importancia real que 
este tema posee. Los estudiantes universitarios han sido los más 
destacados en esta preocupación, aunque la atención de estos ha estado 
centrada, naturalmente, en sus reivindicaciones más directas. Las 
agrupaciones de académicos son débiles, porque estos no han tenido un 
interés suficiente por alcanzar mayores niveles de democratización 
universitaria. Debemos poner sobre la mesa en las universidades la 
necesidad de esta discusión, indicando que la democratización de éstas 
necesariamente provocará importantes avances democráticos en El 
pais. 


16